Todos los que recargamos para arma larga no dejamos de buscar nuevas formulas para aumentar la precisión. No siempre lo que es bueno para disciplinas como Benchrest (BR) resultan adecuadas para la F-class y lo mismo sucede con el Long Rarge Huntig (LRH). Por ello no dejamos de aplicar cada nueva mejora que aparece en el mercado a nuestro equipo de recarga.

Algunas de estas nuevas incorporaciones dormirán el sueño de los justos olvidas en algún cajón de nuestra mesa de recarga. Si, es cierto realizamos un buen numero de actuaciones sobre nuestra munición y sus sistemas de carga, limpieza, recalibrado, empistonado y otros muchos aspectos pero… ¿es necesario tan sofisticado proceso de carga para obtener ½ Moa a 1000Yardas? Lo cierto es que la respuesta a estas preguntas no es tan sencilla como puede parecer. En la práctica tanto en USA como UK, lo tienen claro y lo que hacen es buscar la precisión máxima (casi nada) es decir equipos con de menos 1/4MOA de agrupación a 5 disparos sostenidos a 100 yardas.

Proyectar una Bala con esa precisión en una competición de BR no parece muy difícil a tenor por los resultados que obtienen los eruditos de esas competiciones pero hacerlo disparando desde el Suelo sobre un blanco a 1000yardas cambia y mas a mas cuando el tiempo está marcado a 45 segundos por disparo es decir ahora tiras y lo tienes que hacer muy a tu pesar porque puede ser posible que en este momento este entrando un viento que no te convenga y tengas que lidiar con él , esto no ocurre en el BR y LRH.

Dentro de los múltiples trabajos y acciones sobre nuestra munición se encuentra el RECOCIDO DE REGENERACION DE LAS VAINAS, El latón de nuestras vainas es una aleación formada por Cobre y Cinc en un proporción de 67/33 conteniendo además un pequeña parte de Plomo, Estaño o Aluminio en algunos casos, si bien es cierto que cada fabricante dependiendo de sus necesidades técnicas en cuanto se refiere al uso del cartucho tipo o calidad presentan numerosas variaciones en los porcentajes en lo que se refiere al estándar del Latón, con fines tanto económicos como técnicos.

Las Vainas al ser disparadas son sometidas a una gran presión contra las paredes de la recamara y posteriormente al ser recalibradas total o parcial mente también son sometidas a esfuerzo, estos dos cambios de tamaño el producido por la deflagración de la Pólvora a si como el realizado por el Die están imprimiendo en cada ciclo un amento de la Acritud del metal, este aumento de Acritud provocado por las acciones mecánicas antes citadas provoca en las vainas un incremento de la resistencia, una aumento de la dureza y una disminución notable de la ductilidad, en resumen las partes sometidas a estas acciones mecánicas de aumento y reducción de tamaño se han endurecido por Acritud, según el número de veces que sometamos a Disparo/recalibrado y el grado de esfuerzo se producirán dislocaciones en el material en los términos de la estructura del grano.

¿Cómo nos afecta? Una vaina con una dureza superior a la de entrega de fabrica provoca deterioro en el proyectil al ser engarzado puesto que el cobre presente en la mayoría de los proyectiles de competición es más Blando que el Latón de la Vaina que está en ese momento con un dureza Rockell de 60- 82 sin duda le provoca daños al proyectil que afectaran al discurrir por el ánima del cañón, lo ideal es que la zona de engarce ósea medio cuello tenga un dureza de 30 en la escala Rockell de esta manera el cobre del proyectil no es agredido en el momento del engarce, si el cuello de la vaina esta con una dureza superior a lo aconsejado provoca escapes irregulares de gases puesto que su resistencia no le permite el ajuste inmediato sobre la recamara, además si contamos con vainas con un dureza adecuada una vez disparas estarán perfectamente formadas a nuestra recamara con ajuste muy superior a las vainas que han sido disparadas y recalibradas muchas veces y nunca recocidas.

Es necesario tener en cuenta que de disponer de vainas duras y excesivamente usadas a unas vainas que se ajustan perfectamente a nuestra recamara no nos va a permitir dar un salto cualitativo en cuanto a resultados puesto que el impacto de estas cuestiones dentro de todos los factores involucrados en la máxima precisión de un equipo esta parte que ahora nos ocupa hoy es MUY PEQUEÑA por razones por todos conocidas.

Este tratamiento térmico produce un efecto secundario que resulta interesante a todos recargadores, este proceso permite que las vainas tratadas puedan soportar un vida útil hasta 2 y 3 veces superior, la regeneración de las pequeñas dislocaciones estructurales y las roturas mecánicas mayormente no llegan a aparecer si este proceso de se realiza cada 2 recalibrados de cuello, de llegar a parecer son regenerados en este proceso permitiendo mas uso a la vaina ni que decir tiene que dependiendo de lo extremo de la carga y del proceso de recarga podremos disponer de más o menos material para estirar nuestra vaina, a título de ejemplo una vaina del Poderoso 338Lm con cargas máximas realizando este proceso cada 3 recalibrados de cuello alcanza sin problema las 24 cargas, frente a las 8 o 10 habituales, en la misma línea de cargas extremas tiradores Estadounidenses alcanza con facilidad las 35 y 40 cargas en cartuchos de 308W, evidentemente las cargas “Calientes o Extremas” tan avitualles la F-Class 1000 con el 308w y en la caza a larga distancia con el 338LM poco tiene que ver con las cargas más moderadas de Benchrest a 100 y 200 metros donde unas vainas de 6ppc pueden durar 40 disparos sin que se produzca la mas mínima fisura, son casos diferentes.

Si decidimos recocer nuestra vainas mediante el tratamiento térmico de Regeneración si lo hacemos adecuadamente estaremos regenerando la estructura de granos que componen esta aleación atreves de la eliminación de concentraciones de efectos puntuales en el interior de dichos granos esto permite el movimiento de la dislocaciones a posiciones menos enérgicas y por lo tanto obtendremos una diminución de la dureza del material

Todo esto Sucederá en una ventana de aplicación térmica de 260ºC / 315ºC la permanencia y duración a la que se someta a temperaturas superiores provocará la recristianización parte más agresiva del recocido en el cual la movilidad de los átomos es suficiente para afectar a las propiedades mecánicas provocando la creación de nuevos granos libres de tensiones en las regiones afectadas en las que antes había tensión estructural . El hecho de incidir en el plano más puramente físico de este asunto obedece a la necesidad de poder abordar los problemas que nos encontraremos a la hora de realizar el Recocido a nuestras vainas, que no son otros que el peligro de arruinar las vainas con un recocido de aquellas partes que deben permanecer a la dureza de serie o a no saber aplicar en su justa medida el calor provocando la descarburación del material y por lo tanto la perdida de las preciadas vainas.

Ahora conocemos los efectos producidos y como se produce el aumento de acritud en los cascos y tenemos las nociones básicas del método que nos proveerá de la mejora a esta situación pues bien PRONTO SUBIMOS COMO REALIZARLO VOSOTROS MISMOS.

Joaquín Bolsa.

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